Mientras yo me desmoronaba poco a poco en el salón, la profesora dictaba clase como de costumbre (Aburridas). Yo miraba hacia la ventana y los tontos de la primera fila hacían aportes estúpidos; yo formulaba hipótesis sobre el final de esta historia, que tuvo más sonrisas que lagrimas, pero que de igual manera NO todo pudo ser prefecto y tendrá un triste final en el que el novelista pierde la inspiración... Así mismo lo hará su personaje principal (Yo).
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