El mundo no te odia, el mundo es solo como es... y el ser buena persona ya no sirve.
Me perdí de muchas personas por querer mantener nuestros recuerdos. Cada vez que alguien tocaba a la puerta cerraba las ventanas y fingía que no había nadie en casa.
El tormento de perderse en el proceso de amar demasiado a alguien y olvidar que uno también es especial.
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