El mundo no te odia, el mundo es solo como es... y el ser buena persona ya no sirve.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Tengo un maravilloso hombre que me ama y le amo inmensamente (Pero lejos). Estudio la carrera que siempre quise estudiar (Me consume). Tengo un padre que me quiere y me protege (Pero compra mi felicidad). Un hermano que daría su vida por mi (Pero el orgullo le gana). De mamá soy la adoración y ella es la mía (Pero no todo tiene que ser perfecto)... Tengo amigos verdaderos (Y falsos). Mi música me tranquiliza (Y me desestabiliza dependiendo de la situación). Mi nivel de felicidad es medio (E inversamente proporcional a que tan bien pueda sublimar y reprimir las cosas). En fin, mi vida no es perfecta al igual que la de todos los seres humanos, solo me encantaría que por un momento todo estuviera tranquilo sin estrés, llanto, drama y gritos (Entre otras mierdas), solo quería descargar esta pulsión tan necesaria para mi o de lo contrario acabaría enloqueciendo. (Las veces que me levante del suelo son proporcionales a las veces que me caiga (constantemente)).

viernes, 21 de septiembre de 2012


Sólo estoy esperando a ver si es verdad que hay un momento mágico en el que todos nos cansamos de recibir patadas en el mismo sitio y en el que de repente todo queda sustituido por esa fría decepción que nos hará más fuertes.

viernes, 14 de septiembre de 2012

¿No te encanta cómo algo pequeño puede desencadenar recuerdos aleatorios?

Recuerdo cuando nos tomamos un tiempo Sólo para crecer y ser.

Cuando volví él ya estaba con alguien más...

Y luego nunca lo volví a ver.

Tiempos divertidos

sábado, 8 de septiembre de 2012


Por las noches siento la increible necesidad de tener infinita cantidad de mezclas químicas corriendo por mis venas, calmando el golpeteo que hay en mi pecho. Tiempo hace que deje de invocar a los dioses de las farmacias y demás drogas poco licitas. No fue el mejor momento, la calle y su oscuridad me absorbió. Extraño quemar mi piel con un encendedor, sentir el ardor de la vida.
Estaba apagandome, quería morir. Esperaba que fuese cuestión de tiempo para que algo pasara y mi vida se viera finalizada. En cada esquina buscaba la muerte, mi comportamiento suicida era uno de mis mayores entretenimientos. Nunca había sido tan libre, nada me asustaba. Cuanto más cerca de el fin estuve, más libre fui. Mis pensamientos se alborotaban en mi cabeza noche a noche, pero esta vez tenía soluciones magicas para dejar de pensar. Quién hubiera pensado que todo eso iba a durar tan poco…